A menudo, los primeros signos de advertencia de un embarazo ectópico son un ligero sangrado vaginal y dolor pélvico. Si la sangre se filtra por la trompa de Falopio, es posible que sientas dolor en el hombro o la urgencia de realizar una deposición. En un embarazo ectópico, el feto a veces sobrevive varias semanas. Sin embargo, dado que los tejidos fuera del útero no pueden proporcionar el suministro de sangre y el soporte necesarios, al final el feto no sobrevive. Habitualmente, los embarazos ectópicos se producen debido a una obstrucción en las trompas de Falopio, que dificulta o impide el paso del óvulo fecundado hacia el útero. Técnicas de reproducción asistida, como la fecundación in vitro. Cicatrización debida a cirugía pélvica previa.


