El parto, el embarazo, los cambios de peso y el envejecimiento pueden hacer que los músculos y los tejidos vaginales se relajen, se estiren, se rompan, e incluso que protuyan hacia fuera. Estos problemas se pueden reparar con cirugía de rejuvenecimiento vaginal, también llamada rejuvenecimiento vaginal o vaginoplastia. A través de una incisión en el perineo (el área entre la abertura de la vagina y el ano), el cirujano puede eliminar el exceso de piel y los tejidos, tensar la amplitud de la cavidad vaginal, y reducir el tamaño de la abertura vaginal. Este Procedimiento suele combinarse con una reducción de labios, que consiste en la remodelación de labios relativamente grandes respecto a la la vulva.

¿Y que buscan las mujeres…? 

Tal vez, embellecer el área genital, lucir una vulva juvenil, sentirse cómoda con su cuerpo, obtener mayor placer sexual, mayor confianza en si misma, cumplir criterios de aceptación, tratar el disconfort, irritación, molestia.

Por dichas razones, estamos en condiciones de tratar:

  1.  Modificaciones anatómicas constitucionales: Pacientes que, independiente de su paridad presentan a nivel anatómico una conformación de sus genitales que les produce desagrado, incomodidad o vergüenza.
  2. Modificaciones anatómicas postparto: Aquellas que sin constituir patología producen disconformidad desde el punto de vista estético y discomfort desde lo funcional.
  3. Modificaciones anatómicas por el paso de los años: Cambios que mas allá de tener una base anatómica y/o estar asociadas a la paridad, se ven exacerbadas o modificadas por el “paso de los años”, status hormonal, posmenopausia y envejecimiento.

Algunas mujeres solicitan cambios en su vulva o vagina por razones cosméticas, para aumentar su autoestima y mejorar su función sexual pero éstas deberían ser concientes que a pesar que deseen cambios cosméticos o físicos en sus genitales externos no significa que su desarrollo o estructura sea anormal.

Skip to content
Hecho con por MANU